Los países capitalistas centrales y periféricos enfrentan la crisis actual sin haber resuelto los dilemas fundamentales de la acumulación y la distribución, que se ponen de manifiesto claramente en la tendencia al desequilibrio entre el ritmo de crecimiento de los gastos privados y públicos y el de la inversión reproductiva, y en la dificultad para resolver, sobre todo en los segundos, los problemas del crecimiento, el empleo, el estrangulamiento externo y la inflación.
La experiencia muestra, una vez más, que la solución de esos problemas no se logrará mediante la aplicación de criterios monetaristas o keynesianos, por lo que es necesario establecer nuevos principios de regulación macroeconómica, Después del planteamiento general de esta tesis (sección I), el autor examina el fenómeno de la propagación internacional de la inflación y el papel que en el mismo le ha correspondido a los Estados Unidos (sección II), para penetrar a continuación en el núcleo de - su análisis, dedicado a presentar las causas que explican el desequilibrio antes mencionado, que giran en torno a la apropiación, retención y compartimiento del excedente (sección III).
En la parte final (sección IV) analiza la incidencia de la crisis de los centros sobre la periferia y la especificidad de la que esta última está padeciendo, como consecuencia de factores estructurales y de decisiones de política tanto externos como internos. Se trata de una crisis de los hechos económicos, de las ideas con las que se pretende comprenderla y de las políticas con que se procura enfrentarla; la periferia no saldrá de ella sino mediante un esfuerzo autónomo de reflexión intelectual y de acción política